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Extremadura. Cáceres. Valle de la Vera. Restaurante Pelíkano en Losar de la Vera.

Restaurante Pelíkano. “Ven, siéntate y disfruta”. Juan Carlos Martín Iglesias. Avenida de Extremadura, 111. Losar de la Vera (Cáceres).

Telf.: 927 57 02 76.

pelikano@restaurantepelikano. com

Mi familia y yo hemos disfrutado, a principios de julio, de unas vacaciones inmersos en la bella naturaleza extremeña del Valle de la Vera, gracias al consejo y asesoramiento sobre los lugares a visitar de un amigo nuestro, Ignacio Barrera, un hijo de la tierra cacereña. Por él, hemos tenido el placer de disfrutar de las maravillas de la zona, que en colaboración con su hijo, nos prepararon un itinerario difícil de superar. Gracias a los dos.

Nuestros días transcurrieron a remojo en las aguas cristalinas de pozas y piscinas naturales de las innumerables gargantas de la Sierra de Gredos, al noreste de Cáceres. Rodeados de gente amable, gente verata, extraordinaria. El agua clara y transparente nos confortaba cuerpo y alma, y la gastronomía verata, el estómago.

En cuanto a la gastronomía cacereña, hacer mención especial al Restaurante Pelíkano en Losar de la Vera, donde llegamos por casualidad, y repetimos. Atención y profesionalidad con trato educado, amable y cercano. Sus viandas suponen una fiesta a los sentidos del gusto, olfato y vista. Con menús sabrosos, variados y económicos. Con una carta exquisitas y casi personalizada, porque Juan Carlos, en un momento, hace realidad tus deseos culinarios. El primer día comimos de menú, y cuando repetimos, lo hicimos a la carta:

Ensalada de dos quesos de cabra de la zona -fresco y curado-.

Espárragos blancos a la plancha con tomate de la huerta cacereña, más concretamente, del suegro de Juan Carlos.

Pastel de atún y puerros.

Pastel de espinacas con crema de queso, con sandía, piña y canónigos, con exquisita salsa secreto – de ocho ingredientes-.

Cabrito al ajillo con coliflor rebozada.

Chuletillas de lechal.

Entrecot con salsa de queso verato.

y magníficos postres.

¿Y qué decir del pimentón del Valle de la Vera?. Aromático y sabroso en sus tres variedades: dulce, picante y agridulce.

¿Y de sus quesos veratos?. Una fiesta para el paladar. Se me hace la boca agua.

Pueblos y lugares maravillosos con historia, como:E

Villanueva de la Vera – un pueblo muy bello y lleno de encanto- . Losar de la Vera – que nos recibe con setos tallados como si de esculturas se tratase. Enhorabuena al jardinero-. Madrigal, Valverde, Jarandilla, Aldeanueva, Guijo de Santa Bárbara, -pueblos llenos de belleza-.Garganta de Cuartos, de la Olla, de Jaranda, gargantas que desembocan en el río Tiétar, Puente de Cuartos, Cuartos de Juste, Parador Nacional Carlos V, Monasterio de Yuste, Cementerio Alemán, Museo de la Inquisición, Casa de las muñecas – como curiosidad comentaros que esta casa fue un prostíbulo de la época, para los soldados y demás personal de Carlos I de España y V de Alemania cuando se retiró al Monasterio de Yuste-.,

Maravilloso descubrimiento del Valle de la Vera. Hemos recorrido esta tierra tres generaciones, abuelos, hijos y nietos, todos hemos disfrutado por igual, por supuesto, pensamos repetir y os lo aconsejamos.

Sin olvidar a mi amiga Azucena que sigue luchando como una campeona. Ponte buena ya, que nos vamos al Valle de la Vera a celebrarlo.

Gracias y muchos besicos para todos.

“Noticias felices en aviones de papel” de Juan Marsé.

Marsé, Juan: “Noticias felices en aviones de papel”. Ed. Lumen, 2014. Narrativa novela corta, 88 páginas. Ilustraciones de María Hergueta. Diseño: Penguin Fandon House Grupo Editorial.

 

Menciono el diseño y las ilustraciones que trae el libro porque son dignas de mención.

Juan Marsé, el autor, nos muestra una historia muy entrañable, con unos personajes muy peculiares y llenos de sensibilidad. La historia se desarrolla en un espacio temporal como es, un verano de los años ochenta, en Barcelona.

El protagonista es un adolescente de 15 años, que vive con su madre, Ruth y ex-hippy,  separada del padre desde que Bruno era pequeño.

Doña Pauli, que en realidad se llama Hanna Pawlikowska, nacida en Varsovia -Polonia-, de setenta años y que lleva cincuenta en Barcelona. Es una extravagante inquilina del segundo piso del inmueble donde viven Bruno y Ruth. Es una viejecita que aún se pinta los labios y que lleva a sus espaldas una mochila con todas las tragedias habidas en su vida. Doña Pauli se levanta un día con una gran idea: lanzar desde su balcón aviones de papel cargados de buenas noticias. Un homenaje a la memoria y felicidad, aunque ella ha tenido “una triste vida de película”.

Otro personaje, lo conforma el padre de Bruno, Amador, un hippy que hace tiempo perdió el norte de la responsabilidad, reconozco que no se me hace simpático porque se dedicó a vivir su vida de forma egoísta y sin pensar en nadie, ni en su propio hijo.

Y por último, los dos hermanos “tiñosos”, Oskar y Jan, de vida intermitente, que aparentan comerse el mundo, y es éste, el que se los come.

Los aviones de papel -antiguos periódicos o tebeos- también son protagonistas de esta historia, como dice doña Pauli: “¡es tan difícil encontrar buenas noticias en los periódicos!, no traen noticias felices para los niños, por ello necesito otra lengua, otras palabras, otra gramática……”.

Bruno y doña Pauli van a establecer una relación llena de complicidad, ella le propone que por cada avión que recupere de la calle en buen estado, le pagará cincuenta céntimos, para volverlos a lanzar, porque dice que “los sueños pueden volar muchas veces, y que la segunda vez, vuelan mejor”.

 

Juan Marsé trata magistralmente esta sencilla y bella historia Homenaje a la Memoria y la Felicidad.

 

Ante todo, dar las gracias a mis amigos Mercedes y Teo, que me regalaron este libro. Me ha encantado.

 

Y mención especial, como no puede ser de otra forma, a mi amiga , Azucena, que sigue luchando como la campeona que es, y cada día falta menos para terminar con esta pesadilla.

 

Gracias a todos por leerme, deseo que os agrade.

 

 

“En la orilla” de Rafael Chirbes.

Chirbes, Rafael: “En la orilla”. Editorial Anagrama, S.A.. Narrativas hispánicas. 437 páginas.

 

Queridos lectores: hace mucho que no publico nada en mi web, hoy lo hago  con todo mi corazón, se lo dedico a mi mejor amiga, Azucena, que es una luchadora y una campeona, esta vez la vida le ha planteado un reto inmenso, muy duro, que sé que va a superar.

Aunque yo no sé si seré capaz de escribir, no veo ni las teclas ni las letras en la pantalla, últimamente tengo los ojos muy lubricados……. Allá vamos.

 

No conocía a Rafael Chirbes, no había leído nada de él. Mis amigos, Mercedes y Teo, me regalaron esta novela dándome la oportunidad de conocerle y disfrutar de ella.

El pantano de Olba va a representar los mejores recuerdos y los peores sentimientos de nuestro protagonista, Esteban, el origen y el fin. La laguna (marjal) representa el vertedero de la sociedad, donde terminan todos los desechos, el material de derribo -cadáveres, productos tóxicos, coches, motocicletas, telas asfálticas…-.

Los personajes que nos presenta Rafael están impregnados de gran realismo y ambivalencia muy marcada, nadie es bueno ni malo, pero todos se mueven por intereses, sentimientos y sensaciones de haber vivido una vida que no es la suya. La vida esperada no llegó nunca, se quedó en el camino.

El autor trata un tema muy actual: la crisis económica provocada por el espejismo de las inmobiliarias convertidas en las máquinas de hacer dinero fácil, rápido y abundante.

Este ascenso contra-natura, pronto provoca la caída, y en ella, arrastraría a unos y a otros hasta las aguas del pantano de Olba, como buena metáfora.

Refleja muy bien cada uno  de los estratos sociales y situación económica actual.

El protagonista, Esteban, después de haber tenido que cerrar su empresa de carpintería y haber fracasado como socio inmobiliario, hace un recorrido por su vida, un recorrido sumamente interesante, y sobre todo real.

En cuanto a la forma, decir que los diálogos no tienen una estructura al uso; pasa de un personaje a otro sin” previo aviso”, es decir, no hay guión ni cambio de renglón, antesala explicativa que da paso a la conversación entre dos personajes, o al turno de su existencia. Sí que es cierto, que esta forma proporciona mayor agilidad y fluidez, pero también, puede llevar al equívoco haciéndonos perder el hilo sobre quién habla en ese preciso momento.

En mi opinión, novela extraordinaria, gracias Rafael. Gracias también, a Mercedes y Teo por darme la oportunidad de conocerla.

 

Azucena, !ánimo!, lo estás logrando, !eres una campeona!. Te quiero.