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“La templanza” de María Dueñas

DUEÑAS, María: “La templanza“. Editorial Planeta, S.A., 2015. Novela costumbrista. 540 páginas.

La autora, con su tercera novela La Templanza, recrea la acción en un espacio-temporal de las antiguas colonias en las Américas, la pérdida del Imperio español, de su esplendor.

Relata la vida de un expatriado de dos patrias, protagonista de un doble desarraigo, sin hogar al que volver. Mauro Larrea, el indiano-español que se hizo millonario en las colonias. Pasó de lo más alto, a nivel económico-social, al estrato más bajo, llegando a conocer y dominar dos profesiones, la de minero y agricultor-vinatero.

Destacaría dos personajes muy curiosos, Santos Huesos, un muchacho que se hizo hombre al lado de Mauro Larrea, el protagonista, lo siguió a través del océano, le sirvió como el más fiel compañero. Es un personaje que te inspira ternura en contra posición a Tadeo Carrús, un usurero prestamista de malos sentimientos que vive como una rata entre basuras tan sucias y apestosas como su alma.

María Dueñas irrumpe en el mundo de la literatura en 2009, y desde entonces, nos ha cautivado tanto a lectores como a críticos literarios, convirtiéndose en una de las escritoras en español más preciadas en todo el mundo. Su obra:

El tiempo entre costuras“, 2009.

Misión olvido“, 2012.

La templanza“, 2015.

Las hijas del Capitán“, 2018.

María, en 2021 esperamos ansiosos tu próxima novela. ¡Y si es antes, mejor! Gracias, por permitirnos a tus lectores compartir y disfrutar de tus historias.

“Las hijas del Capitán” de María Dueñas.

DUEÑAS, María: Las hijas del Capitán. Editorial Planeta, S.A., 2018. Novela costumbrista, 620 páginas.

“Tres hermanas, dos mundos, una ciudad”.

La novela de María Dueñas es un canto a la inmigración de principios de siglo XX al otro lado del “charco”, allí, en las Américas, en Nueva York, en el ambiente de la calle catorce y sus alrededores.

La familia Arenas siempre estuvo separada por la distancia geográfica del padre, hasta que quiso echar raíces y montó un negocio, un restaurante, “El Capitán”. De esta forma, y no de otra, “arrancó” a su mujer y tres hijas de su Málaga natal, muy a pesar de ellas. Pero el sueño del padre pronto se truncó.

Madre e hijas, desubicadas, dolidas, dañadas, arrastrando su primera pérdida, tuvieron que reinventarse, alzarse, sobrevivir en un mundo ajeno a ellas, donde llegaron a conocer, sentir y vivir sentimientos y valores contrapuestos, desde la malicia y maldad a la mayor solidaridad, amor, cariño y respeto.

La matriarca de la familia Arenas, Remedios, vivió con angustia y dolor la transformación de sus tres hijas -Victoria, Mona y Luz-, pasaron de ser jóvenes provincianas, temerosas y con rebeldía sumisa, a mujeres cosmopolitas, valientes, rebeldes con causa que aprendieron a luchar por aquello que querían.

María Dueñas construye su novela a través de unos personajes variopintos -desde Alfonso de Borbón, el primogénito de Alfonso XIII, tío de Juan Carlos I, a pillos que viven del juego ilegal-, todos ellos potentes, de gran fuerza; algunos, sobreviven a vidas rotas de lucha sin fin. Unos y otros formarán una gran familia, la familia de los inmigrantes españoles en un nuevo mundo que les es hostil. Entre ellos surgirán fuertes lazos sentimentales, solidarios, donde el bienestar de uno es el de todos.

Me ha llamado mucho la atención, la fuerte personalidad de Sor Lito y Milagros, la vecina. Dos mujeres de vidas rotas que se reinventaron de nuevo, viviendo por y para los demás.

Las hermanas Arenas, “Las hijas del Capitán”, te enamoran conforme avanza la historia. Las ves crecer por dentro, siempre superando adversidades, siempre unidas, dispuestas a que el nuevo mundo no se las coma.

Gracias, María Dueñas, por tu novela que nos transporta a otro tiempo, a otro espacio, y sobre todo, a una temática que hoy en día está presente, la inmigración, en la que tenemos que implicarnos. Sin ir más lejos, hoy España acoge y recibe en el puerto de Valencia, el barco Aquarius con 629 migrantes que en otros países no han acogido.

Me planteo la siguiente pregunta: ¿qué hubiera sido de las vidas de las 629 personas a bordo del Aquarius sino se hubiese producido el cese del gobierno español anterior y el gobierno actual del PSOE Pedro Sánchez no hubiese tomado la decisión de acogerles?

Yo siempre digo: “La vida es como una noria, unas veces estás arriba y otras abajo”.