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“A la salida te espero”. El acoso escolar: cómo se presenta y cómo afrontarlo de Roberto Mangas.

MANGAS, Roberto: “A la salida te espero”. El acoso escolar: cómo se presenta y cómo afrontarlo. Editorial RASCHE, 2013. 219 páginas.

Un descubrimiento magnífico en dos direcciones; por un lado, este libro es una novela corta bien planteada y desarrollada que no deja indiferente a nadie –“A la salida te espero”-,  trata de un tema muy dramático y actual, por desgracia, el bullying.

Por otro lado, es un libro didácticoEl acoso escolar: cómo se presenta y cómo afrontarlo– donde nos describe todos los elementos del acoso escolar: acosador, víctima, participantes activos, participantes que miran a otro lado, familias, profesorado, entorno educativo… nos expone las causas y las terribles consecuencias -daños en la mayoría de los casos irreparables de mayor y menor gravedad-. Y digo irreparables porque por muy nimios que sean, dejan huellas, en unos casos psicológicas -indefensión aprendida, autoestima baja, miedos en el ámbito social y relaciones interpersonales…-, en otros casos, físicas -enfermedades inmunodeficientes oportunistas de diversa gravedad que aprovechan un organismo dañado por el acoso recibido-.

Con un magnífico prólogo de Javier Urra que sirve de introducción a un tema tan doloroso: “Este maltrato, bullying, se produce ocasionalmente en la escuela (aunque algunos colegios lo nieguen). Que siempre haya ocurrido no legitima el maltrato. Debe saberse que no se trata de bromas, que el profesorado no siempre se entera, de ahí el título “A la salida te espero”, y en todo caso no le es fácil enfrentar una situación que a veces el grupo ampara”.

Roberto Mangas, en su obra, nos describe perfectamente al acosador en el personaje de Xavier, un chico de complexión fuerte, deportista, carente de cualidades humanas e intelectuales y de empatía, muy manipulador. Convertido en líder de la clase por el miedo, que no respeto.

Víctor es la víctima, el alumno acosado. Tras la separación de sus padres, se produce un cambio de vivienda y de instituto -donde era un niño querido por sus compañeros y profesores- de Guadalajara a Madrid. Por muy dolorosa que le resultaba esta situación, no iba a ser nada comparado con el maltrato que iba a recibir en el nuevo instituto.

Víctor es un niño alegre y muy válido, educado, con valores humanos e intelectuales, muy buena persona. Un niño fuerte moralmente hablando hasta que lo convertirán en débil, temeroso, con sentimientos de culpa.

El resto de personajes que nos presenta Roberto Mangas, están divididos en dos bloques bien diferenciados: los que conforman el respaldo del acosador -participantes activos y los que miran a otro lado, el profesorado poco motivado que va a dar clase y no quiere saber nada más-; y el resto, los que en principio no hacen nada por desconocimiento -padres, profesores motivados e implicados-, y los que hacen lo que pueden, que en ocasiones es poco pero necesario para la víctima -Cecilia, la única amiga y compañera de Víctor-.

Lo más llamativo de la obra de Roberto Mangas es la capacidad de conjugar una novela corta muy amena con el aspecto didáctico de la misma. A través de sus letras nos va enseñando cómo proceder ante un caso de bullying. Dónde debe de saltar la alerta a padres y profesores, las ventajas de actos de valentía y liberación posterior de los compañeros de clase al no permitir esas situaciones, y sobre todo para la víctima, no callar, decir lo que está pasando, no sentirse culpable, buscar toda la ayuda y apoyos necesarios desde el principio.

Bullying y Moobing, ¿qué diferencias existen entre ambos conceptos? Únicamente el ámbito en el que suceden, el primero se produce en los centros educativos –acoso escolar-; el segundo en el trabajo –acoso laboral-. El resto es exactamente igual, los mismos elementos, las mismas causas, idénticas consecuencias.

Las víctimas de acoso son fuertes pero la situación de maltrato a la que les someten les hace débiles para poder defenderse, y dependiendo del tiempo que se prolongue conlleva consecuencias más graves. Los débiles y cobardes son los acosadores, porque o bien a través de miedo o porque les ampara el grupo son capaces de infligir daño y crueldad. Por ello, NO DEBEMOS PERMITIRLO, NUESTRA VALENTÍA PARA COMBATIRLO NOS LLEVARÁ A LA LIBERACIÓN DE ESTA CLASE DE PERSONAS DAÑINAS. EN DEFINITIVA, NOS HARÁ SENTIRNOS MUY BIEN, Y SER LIBRES.

Miles de gracias, Roberto Mangas, por tu excelente trabajo.

Recomiendo esta obra como recurso didáctico a todos los centros educativos, motivados e implicados en acabar con este gran mal: el acoso escolar.