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“Feminismo para principiantes” de Nuria Varela.

VARELA, Nuria: “Feminismo para principiantes”. Ediciones B, S.A.,2013. 397 páginas.

 

El otro día me preguntaron si yo era feminista. Me sorprendió la pregunta, y creo que con los hechos ya nos definimos, no obstante no me quise precipitar en la respuesta. Además mi amigo invisible de estas Navidades me regaló este libro, y creí más oportuno leerlo para poder contestar de forma más precisa y con mayor conocimiento.

Leer “Feminismo para principiantes” de Nuria Valera me ha resultado muy ameno, y sobre todo, didáctico. Hace un recorrido por la historia del feminismo desde sus orígenes, siglo XVIII, los revolucionarios-as e ilustrados franceses hasta la actualidad.

Comenzaban a defender las ideas de “igualdad, libertad y fraternidad”. Pero muchas de aquellas revolucionarias que defendieron los derechos de igualdad para todos los seres humanos terminaron en la guillotina.

En 1791, Olimpia de Gouges, escribió “Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadanía”, dos años después fue guillotinada. Un año antes, la inglesa Mary Wollstonecraft, escribía “Vindicación de los derechos de la mujer”, obra fundamental del feminismo, murió por una infección a consecuencia del parto de su hija, Mary Shelley, la famosa autora de “Frankenstein”, en 1797.

En América en 1776, Thomas Jefferson, redacta la Declaración de Independencia de Estados, que supone la primera formulación de los derechos del hombre: vida, libertad y búsqueda de la felicidad; igual que en Francia en 1789, pero se referían exclusivamente a los varones. Ninguno de esos derechos fue reconocido para las mujeres. Las mujeres quedaban excluidas.

El feminismo es un discurso político basándose en la justicia, en la igualdad –política, económica, social…- y donde no existan discriminaciones entre los seres humanos.

Las mujeres del siglo XVIII reivindicaban:

  • Derecho a la educación.
  • Derecho al trabajo.
  • Derechos matrimoniales y a sus hijos.
  • Derecho al voto.
  • Que se aboliera la prostitución.
  • Abolición de los malos tratos y abusos dentro del matrimonio.
  • Mayor protección de los intereses personales y económicos dentro del matrimonio y la familia.

Todo ello reflejado en “El Cuaderno de Quejas y Reclamaciones” de la anónima B.B..

Para los varones de la época los principios “universales” de igualdad y libertad no contemplaban a las mujeres.

Posteriormente, el “Código Napoleón”, que se extendió en toda Europa, convierte el matrimonio en un contrato desigual: obediencia de la mujer al marido, únicamente se concede el divorcio si el hombre lleva a su concubina al domicilio conyugal. Las mujeres eran consideradas hijas o madres en poder de sus padres, esposos e incluso hijos. No tenían derecho a:

  • Administrar su propiedad.
  • Fijar o abandonar su domicilio.
  • Ejercer la patria potestad.
  • Mantener una profesión o emplearse sin permiso.
  • Rechazar a su padre o marido violento.
  • Virtudes obligatorias de las mujeres eran:
    • Obediencia.
    • Respeto.
    • Abnegación.
    • Sacrificio.
  • El nuevo derecho penal para las mujeres, fijó los delitos como:

o   El adulterio.

o   El aborto.

Hasta aquí la primera ola del feminismo.

Segunda ola del feminismo: principios del siglo XX, el sufragismo comienza en Inglaterra, sus objetivos, el voto femenino y los derechos educativos. En Estados Unidos, el voto femenino se conseguía en 1920. La palabra solidaridad fue elegida para sustituir a fraternidad –que significa hermano varón-.

La tercera ola del feminismo, va del feminismo radical al ciberfeminismo. A partir de la II Guerra Mundial hasta la actualidad. Hitler había sido vencido, pero el discurso nazi sobre las mujeres, las célebres tres K alemanas (kínder, Kirche, Kürchen -niños, iglesia, cocina-, traducidas en España por las tres C –casa, calceta y cocina-, se extendió prácticamente por todo el mundo. Tras la dura guerra, los soldados quisieron hacer realidad el mito del reposo del guerrero. Se echó a las mujeres de los trabajos para que los ocuparan los hombres y las mujeres volvían sumisas a los hogares.

Mujeres muy significativas que trabajaron a lo largo de la Historia para conseguir los mismos derechos que los hombres:

Alejandra Kollontai, Mary Wollstonecraft, Simone de Beauvoir, Betty Friedan, Kate Millett, Sulamith Firestones

Y las españolas:

Olimpia de Gouges, Concepción Arenal, Dolores Aleu, Emilia Pardo Bazán, Teresa Claramunt, Clara Campoamor, María Moliner, María Espinosa de los Monteros, María de Maeztu, Victoria Kent, Carmen de Burgos, Encarnación Aragoneses –Elena Fortún, su seudónimo-…

En 1917 fue aprobada la ley de sufragio femenino, se conseguía el voto en Inglaterra. La emancipación de las mujeres irá ligada a su independencia económica. Tras la II Guerra Mundial (1939-1945), la mayoría de las naciones desarrolladas, el voto de las mujeres era una realidad, y los derechos educativos.

En España, Clara Campoamor, defendió el voto femenino. El discurso de la diputada llevó por fin y definitivamente a la aprobación del sufragio femenino, que quedó contemplado en el artículo 36 de la Constitución Española de 1931. En las elecciones generales de 1933, las españolas consiguen votar por primera vez.

El Movimiento de Liberación de la Mujer identificó al varón como opresor. Y consiguió romper el tabú sobre la sexualidad femenina y tradujo en derecho irrenunciable el placer sexual de las mujeres, negado hasta entonces.

La mayoría de las mujeres vivían en países donde los medios de planificación familiar y los métodos anticonceptivos eran penalizados por la ley.

Conceptos:

Patriarcado: sistema de dominación sexual. Es una dominación masculina que determina la opresión y subordinación de las mujeres.

Género: expresa la construcción social de la feminidad.

Casta sexual: la experiencia común de opresión vivida por todas las mujeres.

Dos citas que llevan a la reflexión:

“Hay un principio bueno que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer”. Pitágoras.

“Todo cuanto ha sido escrito por los hombres acerca de las mujeres debe considerarse sospechoso, pues ellos son juez y parte a la vez”. Poulain de la Barre.

 

Desgraciadamente, en la actualidad, aún no se han consolidado la igualdad ni la equidad entre hombres y mujeres. En el siglo XXI la violencia de género es común a las mujeres -en lo que llevamos de año 2017, han muerto asesinadas dos mujeres por semana-, como también la discriminación sexista o racista en los ámbitos laborales y educativos y la continua marginación en los puestos relevantes.

 

Retomando el principio, ante la pregunta: ¿eres feminista?. Respondo SÍ.

Doy las gracias a la autora, Nuria Varela, por este fantástico libro que nos hace un recorrido por la historia del Feminismo aportándonos mayor conocimiento. Un libro muy recomendable que no debéis dejar de leer.

También, doy las gracias a mi amigo invisible, por regalarme este libro con el que he disfrutado leyéndolo.

Conclusión:

Todo ser humano -HOMBRE Y MUJER-, que se considere justo y bueno, afirmará que es FEMINISTA.